Dejo aquí un texto improvisado a partir de una secuencia de los Hermanos Marx ( ¡qué graaaandes!).
CAJA DE CUERDAS
El Dr. Eskariz era un pianista, como todos, al borde del suicidio un par de veces al día, y una mañana, enfurecido pacíficamente por la marihuana y el Jack Daniel ´s, en el clímax de una pieza para piano, Rachmaninov opus 18, allí donde la tensión se prolonga como un orgasmo o una puñalada, destrozó a golpes el instrumento hasta arrancarle de las entrañas al animal devorado la caja de cuerdas. Tras limpiarle los restos de piano que se habían quedado adheridos como escamas, estabilizó la estructura verticalmente, es decir, giró la m úsica noventa grados, arrastró con el pie descalzo el taburete hasta sí, recogió del cenicero la hierba, la ciñó entre los labios con aplomo, marinero que asegura con los dientes la embocadura de la pipa, tensa la mandíbula, la expresión aviesa, y empezó a afinar el arpa.
Este otro vídeo es de Glenn Gould, un pianista canadiense (1932-1982), famoso, además de por su exquisito talento -se dice que interpretaba sonatas de Mozart tan sui géneris que resultarían sencillas para un niño pero sumamente complejas para un virtuoso-, por sus variaciones sobre obras de Bach. Otro detalle curioso de este extremo pianista era su asistencia a los conciertos con una desvencijada silla de madera con respaldo y sin asiento apenas, con las patas recortadas de modo que la nariz le quedaba a la altura del teclado. Decía que así encontraba la presión exacta que cada nota precisaba para sus interpretaciones.